Un inventor rumano ha desarrollado un método para aumentar la adherencia de los neumáticos con la carretera en condiciones climatológicas desfavorables durante el invierno. El agarre del neumático conseguido con esta tecnología mejora la movilidad del vehículo, el frenado (reduciendo accidentes) y la estabilidad del vehículo en pendientes pronunciadas, curvas cerradas y a causa de vientos laterales. La tecnología utiliza aire caliente de la parte inferior del coche para garantizar una temperatura constante de los neumáticos y mantener su flexibilidad y adherencia. El inventor busca fabricantes del sector de automoción con el fin de establecer acuerdos de cooperación técnica.